¿Tiene Alemania la culpa de los problemas de España y Grecia?

¿Quién manda en la UE? ¿Merkel, Sarkozy, o los bancos?

En países como España y Grecia, frecuentemente se escucha lo siguiente en cuanto a la así llamada “crisis financiera” y los problemas que conlleva para los ciudadanos: se dice que la economía alemana se beneficia en sobremanera del Euro, mientras que los países del sur de Europa tienen que sufrir consecuencias negativas. El argumento principal al respecto es que Alemania, al contrario de los otros países, exporta más gracias al Euro y a la UE. Por consiguiente, se le da a Alemania la culpa de los problemas económicos de los países del sur. Hasta se dice que Alemania forzó a los otros países a introducir el Euro. Se considerada que Alemania actua con pura maldad al oponer resistencia a planes como la introducción de los “Euro bonds”. También observamos que se tilda a los alemanes de “euronazis” o de “nazis financieros”. Para ilustrar esto, se remite a Ángela Merkel, supuestamente la mujer fuerte en Europa, que se inmiscuye en la política de los otros países, exigiéndoles medidas de austeridad.

Se puede constatar un nuevo auge de la propaganda anti-alemana

Un arma que nunca falla: asociar a los alemanes con Adolfo Hitler

Una primera reacción por parte del autor de este texto: a nosotros, los alemanes, nos duele escuchar esto. Nadie entre los ciudadanos comunes tiene el deseo de hacer daño a otras naciones o de explotarlas. Desde siempre, tenemos mucha simpatía especialmente por España y Grecia. Sobre todo, nosotros mismos sufrimos mucho por el Euro, la UE, la “crisis financiera” y los crímenes que pretenden justificarse con ella. Al igual que España y Grecia, todos los productos en Alemania se han vuelto más caros con el Euro, muchos precios han doblado y más. Al igual que los otros países, Alemania carga una deuda astronómica; la única diferencia es que todavía se conceden créditos a Alemania. Como en los otros países, las deudas oprimen a los ciudadanos, cuyo futuro se destruye y quienes tendrán que sufrir mucha estrechez cuando ya no se den créditos a Alemania. Como todos los demás europeos, somos víctimas de la dictadura europea. Además, ya podemos presentir que otra vez quieren presentarnos como la cabeza de turco. Esta es una experiencia que tuvimos que hacer de manera muy dolorosa y abominable en el contexto de las dos guerras mundiales.

Ahora bien: ¿Es correcta la imagen de los malos alemanes que sacan provecho del Euro en detrimento de otros países? ¿Realmente es Alemania quien tiene el poder en la UE? Y sobre todo: ¿Por qué se cuentan estas historias y a quién sirven? No se puede reprochar a nadie que crea en estos cuentos, ya que son repetidos constantemente por los políticos y periodistas en todos los países; la misma cancillera alemana participa en esto. Se pretende que Alemania exporta más y más fácilmente gracias al Euro y la EU. ¿Es esto cierto? Mientras que su calidad es mejor que la de productos semejantes de otros países, siempre habrá demanda por los productos alemanes codiciados como los coches de Mercedes Benz y BMW. Si alguien está dispuesto a comprarse un coche de lujo, no es decisivo si cuesta 500 Euros más o menos. Productos alemanes como estos coches siempre se han vendido bien. Alemania ya era “campeón mundial de exportación” antes de la introducción del Euro. Actualmente, sin embargo, China exporta más que Alemania, y esto a pesar del Euro. China vende sus productos sin problemas en el mundo entero, a pesar de los cambios de moneda necesarios y a pesar de obstáculos como los impuestos de importación. Ya antes de la introducción del Euro, la mayor parte de las naranjas que se vendían en los supermercados alemanes venían de España, y las uvas y fresas de Grecia. No es diferente hoy en día. Por consiguiente, no es necesario tener una moneda común, basta con una zona de libre comercio.

Ahora, supongamos que algunas empresas realmente sacan provecho del Euro; ¿es que, acaso, el Euro es bueno para los alemanes? Como ya se ha mencionado, el Euro causa sobre todo desventajas a los alemanes: la vida cuesta mucho más que antes, pero los sueldos no han subido. Muchas empresas con larga tradición pertenecen a extranjeros, cada vez más productos se fabrican en el extranjero, y cada vez más alemanes están sin empleo. Según Franz-Ulrich Willeke (Deutschland, Zahlmeister der EU – Alemania, pagador de la UE. Olzog Verlag, München 2011, 158 Seiten, 19,90 Euro), Alemania ha pagado 324 mil millones de Euros a la UE (¡lo que constituye el 45,1 % del presupuesto completo!), pero solamente ha recibido 178 mil millones de Euros ella misma (y aquí no se toman en cuenta las “medidas de rescate”). Quiere decir: Alemania ha regalado 146 mil millones de Euros a otros países. ¿Por qué? Es dinero que se necesita en Alemania: las calles alemanas tienen baches, en las escuelas alemanas se desmorona el enyesado, las piscinas públicas, las bibliotecas y los teatros se cierran por la falta de fondos y las rentas de los jubilados valen cada vez menos porque se las come la inflación; pero, sobre todo, Alemania ya tiene muchísimas deudas; en el momento (24 de noviembre de 2011) montan a 217 282 103 154 €. Los beneficiarios mayores de las sumas que Alemania paga a la UE han sido especialmente países como España y Grecia, donde con las subvenciones de la UE se ha pagado la renovación o la nueva construcción de carreteras, autopistas, caminos de ferrocarriles, puertos, estaciones de tren, aeropuertos, edificios públicos, etc.

Por la superficie, los países del sur parecen ser los beneficiarios de la UE. Sin embargo, como nos muestra la “crisis”, la UE y el Euro son un desastre para todos. ¿Qué está pasando actualmente? y ¿cómo han caído en la trampa de las deudas los países del sur?

España, Grecia y otras naciones tenían una economía relativamente débil ya antes de la Segunda Guerra Mundial. Exportaban poco, y tenían que endeudarse para importar. La mejor estrategia para no sufrir demasiado por las deudas era la inflación, es decir, la devaluación de la moneda. Debido a las deudas, la inflación y su debilidad económica, estos países siempre tenían que pagar altos intereses para obtener créditos, lo que los protegía de endeudarse demasiado. Esta situación cambió abruptamente con el Euro: por el peso del gigante económico Alemania, que desde décadas tenía una moneda dura y gozaba de condiciones de crédito favorables, bajaron los intereses para todos los países de la zona Euro. En el marco de un auge engañoso (las subvenciones estimularon la economía que parecía crecer; sin embargo, detrás de esta ilusión de crecimiento no había sustancia propia), los países del sur se endeudaron sin inhibiciones y vivieron por encima de sus posibilidades. Como era de esperarse, llegó el momento en el cual ya no podían pagar sus deudas. A partir de este punto, los países fuertes, especialmente Alemania, tenían que ayudarles y dar garantías. Nacieron las “medidas de rescate”. Esta palabra es engañadora: no se va a rescatar nada porque las deudas son tan altas que ya no se pueden pagar. La ayuda de Alemania solamente hace posible que los países en crisis obtengan más créditos durante cierto tiempo y que los bancos reciban sus cuotas durante algún tiempo más. Este detalle muestra que los bancos son los beneficiarios verdaderos de la UE y del Euro; los alemanes no lo son de ninguna manera. Como Alemania misma se ha endeudado demasiado, solamente es una cuestión de tiempo hasta que también Alemania tenga que enfrentarse a la quiebra. A la oligarquía de capitalistas y burócratas, esta catástrofe dará oportunidad para fortalecer más el carácter de dictadura de la UE; la vida de todos los europeos será todavía más reglamentada y controlada. Ahora también se puede entender por qué la imagen de Ángela Merkel como mujer fuerte de Europa es una apariencia falsa: por razones que se explicarán a continuación, la cancillera alemana tiene que participar en un juego que destruirá el futuro de la nación alemana de manera inminente. Su única excusa delante de su pueblo es pretender que países como España y Grecia puedan salir de su situación mediante medidas de austeridad. Ella intenta simular fuerza y autoridad mediante reivindicaciones permanentes; para los otros jefes de estado, esto es algo muy útil porque indirectamente les quita responsabilidad delante de sus pueblos.

Frente a las estructuras que están detrás de la UE, Ángela Merkel tiene un margen de acción muy limitado

¿Pero por qué existen la UE y el Euro si no convienen al miembro más grande, es decir, de más peso demográfico y económico? Para dar una idea general ya, se puede decir que Alemania sí tiene peso económico pero que no tiene peso político desde que perdió la Segunda Guerra Mundial y desde que fue ocupada y sometida a un sistema de control que
sigue funcionando hasta hoy en día.

Para entender el asunto a fondo, hay que retroceder en la historia hasta el siglo XIX. Se trata de un tema complejo que tal vez sea difícil de entender para personas sin un mínimo de conocimientos previos, sobre todo porque los sistemas de educación y los medios de comunicación en el mundo occidental enseñan algo diferente. Tomando en cuenta, sin embargo, que los ganadores escriben la historia y que Alemania perdió dos guerras mundiales, en el caso de la segunda a tal grado que la derrota fue total, no debería sorprender que la versión propagandística de la parte victoriosa no se interesa por los hechos sino que su meta es justificar o ocultar las acciones y los crímenes de los aliados.

Del siglo XVII hasta la segunda mitad del siglo XIX, lo que hoy en día se llama Alemania fue una aglomeración de cientos de estados, por su mayoría pequeños y hasta minúsculos, que no tenían casi nada de peso en el mundo. Como la población de habla alemana era el grupo étnico-cultural más numeroso en Europa, esta situación era una bendición para los poderes hegemónicos. Alemania era un gigante dormido. Con la unificación de la mayoría de estos estados en el Imperio Alemán en 1871 (con la exclusión de Austria y, por supuesto, de Suiza), Inglaterra y Francia tuvieron que enfrentarse repentinamente a un nuevo competidor. Sin embargo, Alemania nunca fue una amenaza militar para sus vecinos, ya que el Imperio, como dijo el primer canciller, Bismarck, estaba “saturado”. Siendo ubicado en una posición geográfica desfavorable con grandes poderes (Inglaterra, Francia, Rusia) al este y al oeste, Bismarck y todos sus sucesores sabían que la existencia del Imperio dependía de evitar guerras por cualquier precio, y esto es los que Alemania hizo hasta 1914 (al contrario de sus enemigos que fueron involucrados en varias guerras de agresión como, p. ej., Inglaterra en Sudáfrica, el Medio Oriente y la India). Económicamente, sin embargo, la nueva nación dejó atrás a sus vecinos en muchas áreas. Un buen ejemplo es la producción de índigo: en este ámbito, Inglaterra, que producía el color azul en su colonia india, fue el líder mundial durante muchos años. Después de que se desarrollara un procedimiento químico en Alemania, el monopolio inglés se rompió. Fue parecido en muchos ámbitos, y otras naciones (especialmente Francia y Rusia, después también EEUU) tampoco estaban contentas con los éxitos científicos y económicos del Imperio Alemán. Ya en 1897, Inglaterra, Francia y EEUU se pusieron de acuerdo secretamente para liberarse de los concurrentes España y Alemania (una de las primeras fuentes sobre este acuerdo es el libro “The Problem of Japan” que fue escrito por un diplomático asiático y publicado anónimamente en 1918). La guerra contra España ya pudo realizarse el año después, en 1898: EEUU entró con la USS Maine sin permiso en el puerto de La Habana. El barco explotó, de lo cual se acusó a España. Solamente en 1914 llegaron a provocar una guerra contra el Imperio Alemán mediante el sistema de alianzas que se había formado. Entre los muchos hechos que hoy en día se omiten podrían nombrarse cosas como que el Emperador alemán y el jefe del ejercito estaban de vacaciones al estallar la guerra, mientras que el ejercito ruso ya se había movilizado meses antes; Inglaterra ya había establecido almacenes con indumentaria y mapas de guerra en Francia y en Bélgica (¡supuestamente un país neutral!) años antes, etc. ¡Alemania y Austria se vieron enfrentadas a 28 naciones enemigas! Aunque los ganadores de la guerra acusaron al Emperador alemán (quien tenía una función puramente representativa, como hoy en día el Rey Juan Carlos en España) de planes de conquistar el mundo y de ser el responsable principal de la guerra, los hechos muestran claramente que ni Alemania ni Austria tenían interés en empezar una guerra que solamente podían perder.

El emperador Guillermo II tenía una función meramente representativa. No obstante, los aleados querían juzgarlo como responsable principal de la Guerra Mundial.

A pesar de que sus enemigos pensaban que iban a derrotar a los dos Imperios de manera fatal y de ocuparlos, especialmente Alemania se defendió mejor de lo que se había creído ser posible. Al final, Alemania tuvo que aceptar las condiciones humillantes y opresoras de Versalles, pero seguía existiendo como nación. La dictadura de los nazis se pudo establecer sobre todo porque Hitler ofrecía soluciones prometedoras después de una serie de gobiernos democráticos fracasados. De hecho, el dictador logró liberar al país paso a paso de la miseria económica. Al mismo tiempo, se podía presentir que iba a llegar a una segunda guerra, decisiva. (Muchos detalles indican que los enemigos de Alemania dejaron mano libre a Hitler al inicio para presentarlo después como la encarnación del mal absoluto y para poder justificar una guerra aniquiladora contra Alemania.) Inglaterra, Francia, Rusia y EEUU hicieron todo para dejar estallar la guerra (lo que, por supuesto, se niega hoy en día, intentando ocultar los hechos y desprestigiar a aquellos que los mencionan). Esta vez, el factor desencadenante fue el conflicto entre Alemania y Polonia. Esta última nación había sido fundada nuevamente después de la Primera Guerra Mundial y había obtenido vastos territorios que antes habían pertenecido a Alemania. La minoría alemana en estos territorios se discriminaba brutalmente, y Polonia intentaba arrebatar más territorio a Alemania, amenazando con guerras permanentemente. Polonia podía contar con el respaldo de Inglaterra que había dado la promesa de protegerla en el caso de una guerra. Después de provocaciones y crímenes (entre otras cosas el asesinato masivo de miembros de la minoría alemana) que ninguna nación libre aceptaría, Alemania declaró la guerra a Polonia (lo que hoy en día, omitiendo los hechos decisivos, se presenta como un ataque improvisto y repentino). En consecuencia, Inglaterra y Francia declararon la guerra a Alemania. Las aproximadamente 40 ofertas de paz por la parte de Hitler desde el inicio de la guerra se rechazaron todas, un hecho que, por supuesto, también se suele omitir hoy en día. Finalmente, Alemania sufrió una derrota aplastante. También los nazis sabían que la posibilidad de ganar esta guerra prácticamente no existía, pero el pueblo alemán luchó desesperadamente porque sabía que el enemigo no iba a tener piedad. Todas las ciudades alemanas con más de 60 000 habitantes se destruyeron, millones de alemanes fueron asesinados, violados, expropiados y expulsados, y el país fue ocupado. Todo esto hoy en día se presenta como la “liberación” de los alemanes de la dictadura nazi.

Los aleados "liberaron" a los alemanes, matando a millones y destruyendo sus ciudades. Aquí: Würzburg después del ataque aereo.

Los aliados se arrebataron todo lo que quedaba, especialmente la tecnología de punta y las patentes. Acusaron a los alemanes de crímenes horrorosos, bien entendido, prohibiéndoles defenderse contra la acusaciones, y sea con pruebas de los hechos. (También hoy en día, es prohibido discutir libremente el “holocausto” y de investigarlo científicamente; miles de personas están en la cárcel por crímenes de opinión, y esto no solamente en Alemania.) Los aliados cerraron todos los periódicos, las emisoras de radio, las editoriales y las universidades. Sacaron más de 30 000 títulos de las librerías. Nuevas licencias para los medios solamente se concedieron a “candidatos adecuados”. Desde entonces, se les sigue forzando a los alemanes mediante un programa de “re-educación” a aceptar la responsabilidad por las dos guerras mundiales y los crímenes que supuestamente cometieron. Quien se somete a la labor de estudiar todas las fuentes y de cuestionar con actitud crítica la versión que presentan los libros escolares y los medios de comunicación puede encontrar pruebas de todo lo antes escrito. Personas ilustradas en todos los países del mundo saben del engaño, pero son una minoría, y se trata de una verdad prohibida que la gran mayoría de la gente, que recibe todas sus informaciones de fuentes controladas (escuela, televisión, etc.), ni puede imaginarse.

Al final de la guerra, en 1945, Alemania estaba en ruinas. Los ganadores tardaron cuatro años, hasta 1949, para dar una nueva organización administrativa a los territorios ocupados. En la parte del oeste se fundó la República Federal Alemana (RFA), en la parte media (hoy dicha “del este”) se fundó la República Democrática Alemana (RDA), y los teritorios del este fueron anexados por Polonia, Checoslovaquia y la Unión Soviética. Después de que la Unión Soviética se convirtiera de aliado a enemigo, EEUU cambió sus planes para su parte de Alemania y Europa. En 1947, se inició el plan Marshall (según el ministro del exterior George C. Marshall), que, hoy en día, se presenta como un gran favor por parte de EEUU. En realidad no fue así: mientras que el dinero que recibieron Francia y otros países fue un regalo, Alemania recibió menos que ellos y además lo recibió en forma de un “crédito” que tuvo que devolver. Este crédito correspondía apróximadamente a un cuarto de los gastos anuales de la ocupación enemiga que tenía que pagar. Todavía hoy en día los ciudadanos alemanes pagan con sus impuestos las bases estadounidenses e inglesas con alrededor de 100 000 soldados extranjeros que quedan en Alemania. (El relato de este hecho ha causado incredulidad a algunos extranjeros. El autor de este artículo pudo entrar a la base estadounidense de Mannheim-Käfertal en compañía de un conocido estadounidense.) El plan Marshall es la base de la UE, ya que, para recibir el dinero, los países europeos tuvieron que aceptar un plan de desarrollo económico común. En 1951 se creó la “Unión Montanera”, una institución que permitía a Francia controlar la industria minera y de acero alemanas; aquí se trata de otro núcleo de la UE. Con esto, existían medios para seguir controlando la RFA, a pesar de que oficialmente obtuviera su soberanía en 1955. Cuando se podía prever que la Unión Soviética y con ella su satélite, la RDA, iban a descomponerse, lo que favorecía la unión de este último estado con la RFA, Francia exigió que Alemania aceptara una unión monetaria. Hasta el día de hoy, los franceses controlan el Euro mediante el Banco Central Europeo cuyas posiciones claves están en su poder. Se sabía de antemano que esta unión iba a ser en detrimento de Alemania: ¿Qué ventaja le daría a un país con una economía fuerte y una moneda dura unirse con países que tienen economías débiles e inflación? Ninguna, por supuesto. Por consiguiente, Inglaterra, Noruega y Suiza no han introducido el Euro, que solamente les causaría desventajas.

La realidad detrás de la propaganda ya ha sido revelada varias veces por políticos de élite en Alemania: el comisario de la UE Günter Verheugen dijo en una entrevista televisiva que la UE y el Euro solamente existen “para que Alemania no se convierta en amenaza para el resto del mundo”. ¡El actual ministro de finanzas, Wolfgang Schäuble, admitió en noviembre de 2011 en una cumbre bancaria que Alemania no ha recuperado su soberanía desde 1945 y que la UE se convertirá en una unión política y financiera en los próximos meses! Ángela Merkel y la mayoría de los políticos, sin embargo, siguen mintiendo a los alemanes, afirmando que el Euro garantiza el bienestar de nuestra nación. Muchas veces se dice que la paz en Europa depende del Euro. Quien dispone de las informaciones aquí presentadas sabe qué significa esto.

Para concluir: El asunto es todavía más complejo. Las guerras nunca han traído beneficio a los pueblos involucrados. Las dos guerras mundiales tampoco se produjeron porque los franceses, ingleses y rusos odiaban a los alemanes y al revés. Hubo quien sacó provecho de estas guerras, y hay quien saca provecho de la “crisis” y de la política criminal que se justifica con ella. En los dos casos, las investigaciones al respecto nos llevan a los bancos, a Wall Street y al imperio de los Rothschild. (Un estudio de la Universidad de Zúrich en Suiza indica que solamente 147 grupos empresariales están detrás de las 40 000 empresas multinacionales más grandes. Entre estos grupos se encuentran Goldman Sachs, AXA y Deutsche Bank. Si se combina el nombre de estas empresas con el nombre de Rothschild, google revela que todos estos grupos económicos están asociados al imperio de los Rothschild.) Instigar a los pueblos, a las naciones y a las religiones al odio contra los demás es parte de este juego sucio. Sin embargo, los alemanes, españoles, griegos y todas las demás naciones en realidad no tienen motivo para odiarse.

¡Por favor distribuya esta información al mayor número de personas posible para que podamos defendernos contra estas mentiras que ponen en peligro la vida de todos nosotros!

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Historia de los inmigrantes turcos en Alemania

Este artículo tiene el propósito de informar sobre una serie de preguntas, prejuicios y errores en cuanto al tema de la presencia masiva de inmigrantes turcos en Alemania. El motivo de su redacción es la multitud de problemas sociales, económicos y políticos que causa este hecho y la falta de información que en la mayoría de los comentarios y discusiones se puede observar en Alemania misma y en el extranjero.

Turcos en Alemania después de un partido de fútbol

El número exacto de extranjeros que viven en Alemania en la actualidad no es conocido. Las instituciones responsables de la República Federal Alemana no publican cifras fidedignas al respecto porque temen la reacción de los alemanes, y las estadísticas que a veces se dan en los medios no son confiables porque personas que no dominan suficientemente la lengua alemana y que no tienen nada en común con los habitantes aborígenes firman como ciudadanos alemanes por tan sólo poseer un pasaporte alemán. De tal manera, mientras que las fuentes oficiales hablan de 3 a 4 millones de turcos en Alemania, un número de 8 a 10 millones es más probable (y aquí no se toman en cuenta las otras nacionalidades). En Berlín y en las grandes ciudades del oeste de Alemania, barrios enteros son habitados mayoritariamente por personas no alemanas, especialmente por turcos. El número creciente de mezquitas, de bancos, tiendas, agencias e instituciones públicas que ofrecen servicios en turco y alemán, o ya solamente en turco, también puede servir de indicador.

Cómo no debería sorprender, la convivencia de dos o más grupos étnico-culturales y/o religiosos crea una multitud de conflictos, especialmente si estos grupos no comparten el mismo idioma y los mismos valores y objetivos. De tal manera, los alemanes no estiman cosas como el degollar animales conforme al rito musulmán, la poligamía, el matrimonio de menores y la elección del cónyuge por los padres. Muchos turcos tienden a considerar mal a mujeres con un comportamiento que según sus valores es impúdico (es decir, que no portan el velo, que tienen relaciones pre-matrimoniales, etc.) y se sienten discriminados por tradiciones y costumbres alemanas como, por ejemplo, la oferta de carne de cerdo y de cerveza en comedores públicos.

En los medios de comunicación y en discusiones privadas, muchas veces se puede escuchar que los alemanes discriminan a los turcos, quienes son presentados como víctimas. Si por discriminación se entiende que cada vez más alemanes articulan su descontento por una convivencia inevitablemente conflictiva, sí se puede afirmar que hay tal discriminación. Sin embargo, hay que tomar en cuenta, que los alemanes se ven forzados a aceptar que los inmigrantes impongan su modo de vida y que ocupen espacios urbanos y públicos, convirtiéndolos en enclaves turcos dentro de la misma Alemania.

El presidente Erdogan reclama ser también el líder de los turcos en Alemania

La presencia masiva de personas que no tienen el alemán como lengua nativa y que tienen otro contexto cultural y religioso que el cristiano y europeo es un fenómeno relativamente nuevo que solamente se conoce a partir de los años 1960. Los primeros extranjeros que vinieron en esta década no vinieron como inmigrantes, sino como trabajadores temporales bajo condiciones estipuladas detalladamente con los países de origen: Grecia, Italia, España, Portugal y, un poco después, Turquía. Este hecho ya ayuda a corregir dos mitos que hoy en día se cuentan frecuentemente, y es que se escucha que Alemania necesitaba la mano de obra y que los turcos ayudaron a reconstruir Alemania después de la Segunda Guerra Mundial. Las dos aseveraciones son falsas. Las primeras personas que reconstruyeron el país en ruinas y ocupado por los aliados después de la guerra fueron las así llamadas “mujeres de escombros” alemanas (Trümmerfrauen; informaciones más detalladas acerca de este período histórico se encuentran en el artículo ¿Tiene Alemania la culpa de los problemas de España y Grecia?). Por 1955, 10 años después de la guerra, ya no quedaban escombros, y el “milagro económico” (Wirtschaftswunder) alemán ya había empezado. Como millones de refugiados de Prusia y Silesia (territorios que habían sido anexados por Rusia, Polonia y Checoslovaquia, y donde la población alemana había sido expropiada y expulsada) tuvieron que encontrar vivienda y trabajo en el oeste de Alemania, abundaba la mano de obra y había escasez de viviendas. Por 1960, Alemania ya podía exportar bienes al extranjero y gozaba de una situación de pleno empleo, ideal para cualquier sistema político porque excluye una de las fuentes de descontento principales (hoy en día, el desempleo es el probelma interior más arduo en todos los países europeos).

Las mujeres de escombros alemanas empezaron a reconstruir Alemania después de la guerra

¿Quién tenía interés en “invitar” a trabajadores extranjeros en esta situación? Respuesta: Las empresas, que podían bajar el nivel salarial gracias a la abundancia de mano de obra barata, y los países de origen, que todos tenían mucha tensión interna por el problema del desempleo y de la pobreza.

Mientras que la modernidad todavía no ha llegado a Anatolia, la vida en Alemania ofrece todas las amenidades y un sistema social generoso

Habiendo acogido ya a una multitud de trabajadores de Grecia, Italia, Portugal y España desde 1960, el Gobierno alemán no quería aceptar más trabajadores de Turquía al inicio, personas con un nivel de educación en promedio muy bajo y con una religión diferente. Sin embargo, Turquía pudo forzar a Alemania para recibir a estas masas (más de 1,2 millones en los siguientes diez años) en 1961 porque recientemente había entrado en la OTAN, donde se consideraba un miembro de peso por su posición estratégicamente importante. Con el argumento de sentirse discriminado por no obtener lo que se daba al vecino griego, el Gobierno turco apeló a EEUU para obtener este favor en recompensa de sus servicios como miembro de la OTAN. Alemania tuvo que ceder, sin embargo con la condición de que los trabajadores turcos tuvieran que volver a su país después de dos años (los textos de los contratos entre Alemania y los diferentes países se encuentran aquí). En la mayoría de los casos, esta parte del contrato no se cumplió; los trabajadores “visitantes” se convirtieron en inmigrantes.

En 1971, se disolvió el convenio entre Alemania y Turquía. No obstante, el número de inmigrantes turcos sigue aumentando hasta el día de hoy, y esto a pesar de que ya existe un problema de desempleo grave desde los años 1980 (tanto más relevante para los turcos que en su mayoría tienen un nivel de educación inferior al alemán: esto se traduce por el hecho de que los turcos, que oficialmente constituyen el 5 % de la población, oficialmente reciben el 40 % de la ayuda social en Alemania) y a pesar de que los turcos supuestamente sufren discriminación en Alemania. ¿Por qué? Alemania con su sistema de ayuda social es un paraíso para la gran mayoría de los inmigrantes no-europeos. Lo que les paga el gobierno alemán en caso de despempleo es más que lo que ganarían en su país de origen, trabajando duramente. ¿Por qué van a intentar dominar el alemán y subir su nivel educativo entonces? ¿Por qué van a integrarse si tanto se acusa a los alemanes de su “responsabilidad por los crimenes de los nazis”? Toda una industria de los “derechos humanos” les ayuda a reclamar este dinero, y las articulaciones de descontento por parte de los aborígenes alemanes, que pagan todo el sistema con sus impuestos, se declara sencillamente como “racismo”. (Para lectores que no disponen de conocimientos detalladas de la situación política en Alemania y Europa desde la Segunda Guerra Mundial, la existencia de tales abusos puede parecer increíble. El ya mencionado artículo ¿Tiene Alemania la culpa de los problemas de España y Grecia? ayuda a entender el asunto.)

La inmigración turca cambia el aspecto de las ciudades alemanas

Aclaración: Por brevedad y por tratarse de una tendencia general, este artículo inevitablemente ofrece generalizaciones. Existe, por supuesto, un número de turcos en Alemania que domina bien el idioma, que dispone de cierto nivel de educación, que trabaja y que no causa ningún tipo de problemas a sus conciudadanos. Muchos de ellos tienen conciencia de los problemas descritos arriba.

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El espantajo de la Fracción del Ejército Marrón

En Alemania, la catástrofe inminente del Euro ha retrocedido a un segundo plano por el “terrorismo” de una supuesta “Fracción del Ejército Marrón”. (Marrón fue el color de los nazis, y en los años 70 a 90 existió un grupo terrorista ultraizquierdista que recibía dinero de la República Democrática Alemana del este y que se llamaba “Fracción del Ejército Rojo”.) Los terroristas se suicidaron, su casa se quemó y en cuanto a los crímenes que se les imputan pueden observarse muchas incoherencias: son acusados de haber asesinado a nueve microempresarios turcos, a una mujer policía (años después y en otra región) y de haber atracado más de una docena de bancos. En el caso de los asesinatos de inmigrantes – el último caso sucedió en el año 2006 – la policía se había quedado sin pista hasta el suicidio de los “terroristas nazis”. Ellos, supuestamente, reivindican sus crímenes en un video – que no habían logrado publicar ni cinco años después del último asesinato.

Con el argumento del peligro permanente del nazismo (la mayoría de nosotros nació años o décadas después de la Segunda Guerra Mundial) del cual la “Fracción del Ejército Marrón” ahora sirve de prueba, se les exige a los alemanes que tienen que “aceptar su responsabilidad por las atrocidades de los nazis”. “Aceptar nuestra responsabilidad por las atrocidades de los nazis” quiere decir financiar la Unión Europea con nuestros impuestos sin quejarnos. El caso de la “Fracción del Ejército Marrón” ahora también se tematiza en las noticas del extranjero. Muchas veces, es considerado como prueba de que los alemanes todavía son nazis.

A continuación, se puede leer la traducción de un artículo que ofrece una lista de los aspectos más incoherentes de la historia del nuevo terrorismo nazi.
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Preguntas a los constructores de la “Fracción del Ejército Marrón”

El original alemán de Götz Kubitschek se publicó el 16 de noviembre de 2011 en Sezession im Netz.

Tiene que existir una Fracción del Ejército Marrón. Finalmente, después de más de cuarenta años, tiene que marcarse el gol de empate: también en el área del terrorismo político debe, por lo menos, haber empate. Sin embargo, la izquierda, como se entiende, puede reclamar la supremacía moral, habiendo asesinado a las personas correctas y habiendo escrito las cartas de reivindicación más inteligentes. Para decirlo claramente: Hablando de los constructores de la Fracción del Ejército Marrón, no me refiero al trio de Zwickau (con uno o dos cómplices) sino a aquellas personas – de esto estoy convencido después de un tiempo de reflección y un buen número de discusiones – que han construido este espantajo. Aquí vienen mis preguntas:

1. Dos hombres, que están viviendo de ilegales desde hace trece años, que han matado a
nueve inmigrantes y a una policía, que han hecho explotar una bomba con clavos y que han robado más de una docena de bancos, se suicidan cuando una patrulla de la policía se acerca a su coche vivienda. ¿Por qué Uwe Mundlos y Uwe Böhnhardt utilizan fusiles? Y ¿por qué uno le da un tiro en el pecho al otro y no – como suele hacerse en estos casos – en la cabeza? ¿Por qué no oponen resistencia a la patrulla? Ellos no son héroes de un movimiento que los venerará como mártires, sino son asesinos que no han reivindicado sus crímenes. ¿Por qué no utilizan la detención y el proceso para esto, ya que supuestamente han preparado una reivindicación en forma de un video que quieren publicar en los días siguientes?

2. Varios ejemplares de este video, que ya se encuentran en sobres, se rescatan de la casa del trio terrorista en Zwickau de la cual solamente quedan escombros y ceniza. El incendio se causó por el miembro femenino del trio, Beate Zschäpe. ¿Pero por qué? ¿Para destruir las pruebas? Pero entonces, ¿por qué, además de los videos, también se encontraron las armas de los crímenes, mientras que hubo tanto calor que otros objetos de metal se apelmazaron?

3. ¿Cómo logró el trio nazi vivir trece años sin ser descubierto en Alemania, y esto a pesar de que ellos no se mantuviesen quietos, sino que cometieron todos los crímenes mencionados arriba? ¿Cómo fue posible esto en la escena de la derecha radical donde pululan los informantes y los agentes de la Oficina de la Protección de la Constitución? La disciplina y el silencio serían sobrehumanos e inimaginables en un ámbito donde las divergencias, las secesiones, los abandonos y los espías son tan frecuentes.

4. La serie de asesinatos de microempresarios turcos terminó en 2006, es decir, justamente en el momento cuando la policía había encontrado finalmente un testigo del asesinato de Yalit H., quien había muerto en su café de internet: un agente de la Oficina de la Protección de la Constitución de Hesse que pretendió que no se había percatado de nada. Poco tiempo después, las investigaciones revelaron que este agente
había estado cerca de las víctimas en cinco casos más. Debería revelarse todo sobre este agente, su posición en la OPC y su misión. Y sobre todo: ¿Porqué terminó la serie de asesinatos con su desenmascaramiento?

5. ¿Por qué el trio asesinó a una policía, y esto en Turingia? ¿Por qué, otra vez, no hubo reivindicación?

6. Finalmente: ¿Cómo fue posible que el trio desapareciera repentinamente al final de los años noventa sin dejar huellas, habiendo sido miembros de la asociación de la “Protección de la Patria en Turingia” que estaba llena de agentes secretos? En 2001, se reveló que Tino Brandt, el líder de la PPT, era un agente de la OPC. Lo mismo había pasado con el jefe del Partido Nacionalista Alemán en Turingia. Por consiguiente, la OPC misma construía lo que quería observar. Helmut Roewer, el entonces jefe de la OPC de Turingia, tenía un disfraz de Ludendorff en el sotano de su casa. Había publicado un libro sobre La Capilla Roja y otros mitos de los servicios secretos en la editorial Ares en Graz [una editorial de derecha]; lo comentamos en el cuaderno 39/diciembre 2010 de Sezession. Ya antes, había publicado un libro en la editorial Faber&Faber en Leipzig con el título Sin escrúpulos. Las maquinaciones de los servicios secretos en Rusia y Alemania. ¿Cuán sin escrúpulos es Roewer mismo? ¿Por qué hizo construir estructuras de partidos y asociaciones de la derecha radical mediante agentes secretos en Turingia?
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Corte: En el caso de la Fracción del Ejército Rojo había quien sacaba provecho de este espantajo, hoy en día también hay quien saca provecho de noticias como aquellas que nos están presentando desde hace cinco días. ¿Quién es el beneficiario del nuevo espantajo?  ¿Qué se puede frustar y prohibir? ¿Qué se puede promover? ¿Es que se trata de prohibir el Partido Nacionalista Alemán? ¿Es que se trata de justificar el almacenamiento de datos obligatorio? ¿O es que se trata de desprestigiar a cualquiera que sostenga posiciones de derecha, antes de que suceda la catástrofe financiaria?
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Adición: Esta catástrofe servirá para imponer todavía más severamente la dictadura de la Unión Europea. La propaganda brinda otra herramienta para hacer callar a quienes oponen resistencia al proyecto mundialista y quienes ya hoy en día se censuran bajo el pretexto de pertenecer a la derecha radical.

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